Ilmo. Mons. Luis Maldonado Cortes

"Amemos a la iglesia como Cristo la amó, hasta el sacrificio."

Nació el 11 de octubre del año 1908 en el rancho de Yosondaya, provincia de Tlacotepec de las nieves de la diócesis de Huajuapan de León.

En 1917 la familia decide radicar en la ciudad de Puebla para que los hijos pudieran tener mejores oportunidades de estudio y el joven Luis ingresa al postulantado de San Juanico de los padres salesianos, después de hacer el noviciado y emitir los votos temporales, decide su vocación y se retira de la Congregación para solicitar su ingreso al Seminario Palafoxiano donde destaca por su inteligencia y es enviado a la ciudad de Roma a terminar sus estudios sacerdotales en la Universidad Pontificia Gregoriana, el 25 de octubre de 1931 es ordenado sacerdote en la misma ciudad eterna; a su regreso presta sus servicios en la curia arzobispal ocupando diferentes cargos, fue maestro del seminario compartiendo sus conocimientos de teología, filosofía, derecho canónico, canto gregoriano y liturgia, ejerció su ministerio sacerdotal en diferentes capellanías y desarrolló su apostolado en la Acción católica no solo en la diócesis de Puebla sino aun en otras diócesis de la república.

En abril de 1942 comienza su labor pastoral con la Jerónimas de Puebla, como capellán, asistencia que poco a poco se va acrecentando hasta convertirse para nosotras, en nuestro padre, nuestro maestro y nuestro fundador principalmente en el momento de la transformación de vida contemplativa a vida apostólica, esto debido a que la priora de ese tiempo, al morir encomienda al joven padre capellán el cuidado de las religiosas, encargo que tomó muy en serio e inició una serie de acciones que apoyaran a la superación personal de las hermanas y al mejor culto al Señor, tales acciones son: tomar a su cargo la dirección del noviciado, inaugurar en el convento la Adoración al Santísimo Sacramento solemnemente expuesto no sin antes preparar a las hermanas con congresos y conferencias para valorar este gran regalo, con gran acierto presentó a las hermanas el documento Sponsa Christi de S.S. Pio XII, explicando las diferentes formas de vida religiosa y los diferentes apostolados, de los cuales hay tanta necesidad en la iglesia, apoyó a las hermanas en la búsqueda de su puesto en la Santa Iglesia, concluyendo al fin en la decisión de pedir la transformación a religiosas de vida apostólica y asumir un apostolado nuevo: Religiosas al servicio del Obispo en la Pastoral de la Diócesis, renunciando a cualquier apostolado propio a fin de poder cooperar más ampliamente a la salvación de las almas en el trabajo que nos encomienden, petición que fue aprobada el 13 de Febrero de 1957 e inmediatamente se dio a la tarea de arreglar las constituciones conforme a las normas del Código de Derecho Canónico de 1917.

El sábado 1 de abril de 1978 persevera en la fe y la esperanza de la resurrección de los muertos, entregando su alma al creador.

Sus grandes amores fueron: Cristo Jesús, la Santa Iglesia y la Virgen Santísima.